• 2 nabos medianos de tamaño pequeño (aproximadamente ½ libra), pelados y rebanados (1.8 a 1.4 cm de grosor)
  • Aceite de oliva
  • Rebanadas de pan blanco 3-4 (suficiente para hacer dos capas individuales en la sartén), costras eliminadas
  • Unas rodajas de cebolla, muy finas, suficiente para cubrir la sartén en una capa
  • 4 onzas de queso Gruyere
  • Sal y pimienta
  • Molde para hornear de 8x5 o cazuela

Los nabos no son una de esas verduras neutrales, como las judías verdes que parecen llevarse bien con todo el mundo. No, nabos son algo más como un “te reto a que me coman” que, lamentablemente, hace que no posea muchos simpatizantes. Bueno, si eres un amante del nabo, debes estar babeándote ahora mismo, sólo con la idea misma de una cazuela con capas de rodajas finas de nabos tiernos nabos, cebolla, pan y queso dorado Gruyere burbujeante. No quedará decepcionado (por lo menos espero que no).

Esta receta es para cuatro, pero puede fácilmente duplicarse. Si se hace doble, utilice una cacerola 9×13. Funciona mejor con nabos pequeños, y humedad relativamente alta.

Modo de preparaciónimage189 image190

  1. Precaliente el horno a 325 ° F. Blanquee las rodajas de nabo crudo en agua hirviendo con sal durante 3 minutos. Retire del agua y de desagüe.
  2. image191 image192Cubra el interior de la cazuela con aceite de oliva. Coloque una capa de pan en el fondo de la cazuela. Cubra el pan con mitad de las rodajas de nabo, en una sola capa, sazone con sal y pimienta. La próxima capa será con todas las cebollas. Espolvoréelas con la mitad del queso. Añada otra capa de pan, nabos y queso. Espolvoree de nuevo con sal y pimienta.
  3. Coloque la cazuela en la rejilla superior del horno, cocine por 25 minutos. Durante los últimos minutos, si lo desea y está usando una sartén (metal o cerámica), asela por un par de minutos hasta que se dore la parte superior.
  4. Retírela del horno y dejarla enfriar durante 10 minutos antes de servir.