• 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 libras de muslos de pavo (con piel y hueso)
  • 1 cebolla mediana-grande amarilla, pelada y cortada
  • 2 tallos de apio, picados (aproximadamente 1 ½ tazas)
  • 2 cucharaditas de sal
  • 1 cuarto de caldo de pollo, pavo o de verduras
  • 2 zanahorias medianas, peladas y rebanadas
  • 2-3 nabos medianos, pelados y picados
  • 1 nabo mediano, pelado, partido en dos, cortado en rodajas gruesas de 1/4 pulgadas
  • 3 papas medianas, peladas y picadas
  • 1 cucharadita de hierbas de provenza (mezcla de tomillo, albahaca, estragón y flores de lavanda)
  • pimienta negra recién molida

Esta receta además de dar como resultado un estofado de pavo suculento, es bien económica, pues se pueden emplear los muslos del pavo que generalmente tienen un precio asequible para todos.  Si quieres ganar en tiempo, puedes preparar las viandas durante la primera etapa de cocción del guiso.

Modo de preparación

  1. Precaliente el horno a 300 ° F. Caliente el aceite de oliva a fuego medio-alto en una olla, en la estufa. Lave y seque los trozos de pavo. Separe las piezas en grupos y comience a dorarlos, con la piel hacia abajo primero, 2-3 minutos de cada lado. Espolvoree con un poco de sal a medida que se vayan dorando.
  2.  Una vez que la carne de pavo se haya dorado, sáquela de la sartén y póngala en un bol. Agregue las cebollas y el apio a la olla. Cocine durante 5 minutos más o menos, hasta que las cebollas estén transparentes y comiencen a dorarse en los bordes. Regrese los muslos de pavo a la olla.
  3. Agregue 2 cucharaditas de sal y la mitad del caldo. Cocine a fuego lento, retire de la estufa y póngala en el horno, tapada, durante una 1 y 15 minutos.
  4. Después de una hora y quince minutos, retire la olla del horno y agregue el resto de las verduras, zanahorias, nabos, patatas, las hierbas y el resto del caldo. Ponga la olla tapada nuevamente en el horno y cocine otros 45 minutos, o más.
  5. Retire los muslos de pavo de la olla y colóquelos en un recipiente para que se enfríen. Cuando se hayan enfriado lo suficiente como para manejar, quite la carne de los huesos. Deseche los huesos y la piel. Corte la carne en trozos pequeños y regréselos a la olla.  Puede sazonar el guiso a su gusto.