• 1 kg de calabacines, picados en tiras
  • sal
  • pimienta negra
  • 1 huevo grande
  • 2 cebollines, finamente picados
  • 1/2 taza de harina para todo uso
  • 1/2 taza de aceite de semilla de uva o aceite de oliva
  • Crema agria o yogur natural

Esta es una de mis recetas favoritas para buñuelos de calabacín, que se parecen mucho a los latkes de papa, sólo que sin la papa. Consiste en una opción sabrosa y fácil de preparar si usted está tratando de conseguir que sus hijos coman más verduras. Un poco de yogur natural funciona bien como condimento en este caso, a modo de crema agria.

Modo de preparación

  1. Saltee los calabacines con 1 cucharadita de sal aproximadamente. Trate de eliminar el exceso de humedad del calabacín, exprimiendo el líquido con un escurridor de patata o apretando con toallas de papel.
  2. Bata el huevo en un bol grande, añada el calabacín, la harina, las cebolletas y 1/4 cucharadita de pimienta. Mezcle bien los ingredientes para combinarlos.
  3. Caliente el aceite en una sartén grande a fuego medio. Agregue las cucharadas de masa al aceite utilizando una cuchara (aproximadamente 6 cucharadas). Aplane ligeramente los buñuelos mientras se cocinan y vaya dándoles vuelta  hasta que estén dorados, de 4 a 6 minutos por cada lado. Póngalos en una toalla de papel y espolvoree con sal. Repita el mismo proceso con el resto de la masa.

Sirva inmediatamente, untándolos con crema agria o yogur natural.